Windows Movie Maker
Windows Movie Maker es un programa para crear, editar y compartir toda clase de videos que pueden haber sido realizados por ti, tiene, además, la función de editar pistas de audio e imágenes. Es de licencia libre, nos lo podemos descargar fácilmente desde la web, aunque viene incorporado con los sistemas operativos Windows antiguos.
Destaca su fácil manejo, ya que se pueden arrastrar los videos, imágenes o audio que quieras con el ratón del ordenador. Se pueden añadir efectos de transición de una manera rápida y sencilla. Tiene unos 60 efectos de transición.
Si indagamos más en este sencillo programa, podremos acelerar o desacelerar videos, darle la forma al video como si hubiera sido realizado con lápiz. Tiene también funciones para darle distintos colores al video o la función de envejecimiento del video.
Tiene limitaciones como la imposibilidad de guardarlo en formato DVD para después poder grabarlo a un DVD, aunque tiene varios formatos para poder guardar nuestros trabajos, el predeterminado es WMA. Actualmente los últimos sistemas operativos de Windows poseen, de una manera predeterminada, el Windows DVD Maker que nos permite grabar archivos de video a DVDs, permitiendo resolver los problemas que el Windows Movie Maker poseía.
Windows Live Movie Maker
El “Windows live Movie Maker” es una actualización del “Windows Movie Maker”, es más complicado que el anterior, pero soporta más formatos y tiene más funciones como importar videos, audio e imágenes por separado usando una aplicación “Automovie”.
Aplicaciones
Para realizar videos caseros, videos que deseemos unir con un audio de fondo, o simplemente coger nuestras fotos y convertirlas en video es muy útil, con estos programas gratuitos podemos hacer montajes realmente interesantes. No nos sirven si vamos a realizar montajes profesionales, pero sí para el usuario medio. Es un programa que puede servir como iniciación para el alumnado en la utilización de estos programas.
Es importante destacar que el alumno puede aprender por sí mismo, experimentando con el programa, aunque el docente deberá conocer el funcionamiento del mismo antes de plantearlo en un aula. Esto último, requiere tiempo y esfuerzo que no se incluye en los horarios de los profesores.
